domingo, 21 de junio de 2009

EDAD DE LOS METALES


La Edad de los Metales es el periodo de la evolución tecnológica de la humanidad caracterizado por el desarrollo de la metalurgia;[1] comienza antes del V milenio a. C. y acabaría en cada lugar con la entrada en la Historia, para buena parte de Europa en el I milenio a. C. Es parte de la Prehistoria en Europa, así como en la mayor parte del mundo, a excepción de en Oriente Medio, que coincide con el desarrollo de la escritura y por tanto con la Historia. Cuando existen testimonios escritos indirectos se considera también Protohistoria. De todos modos, dado que no existe una ruptura (excepto arbitraria) en el desarrollo de esta tecnología metalúrgica entre la Prehistoria, la Protohistoria y la Historia, en este artículo se incluyen adelantos del trabajo con metales que se dan en periodos claramente históricos. La política se caracterizó por una centrealisación y acumulación del poder pólitico y religioso en manos a las elites,le negaban derechos a las mayorias, generando una mentalidad dogmática.

neolitico


El Neolítico (o Revolución agrícola) tuvo su desarrollo en Oriente Próximo, desde donde se extendió por Asia, Europa y África. Sin embargo, tanto en Asia Oriental como en América cabe pensar en un desarrollo autóctono, al menos en gran medida.Neolítico en Oriente PróximoNeolítico en EuropaNeolítico en Asia OrientalNeolítico en AméricaNeolítico en ÁfricaLa etapa de transición entre el Paleolítico y el Neolítico se conoce como Mesolítico, mientras que las fases del Paleolítico tardío contemporáneas con el Neolítico y el Mesolítico en otras regiones del planeta se conocen como Epipaleolítico. Se denomina Subneolítico a un pueblo o comunidad de economía cazadora-recolectora que recibe algún influjo de tipo neolítico, típicamente la alfarería, de sus vecinos agricultores.La palabra «neolítica» significa ‘de la piedra moderna’, siendo sinónima, en lenguaje prehistórico, de ‘piedra pulimentada’, por constituir uno de sus rasgos más característicos; otros la llaman también ‘de los animales domésticos’, por ser la época en que el hombre hizo definitivamente la conquista del perro, el caballo, el buey, el cerdo, etc.Aunque Neolítico se traduce literalmente como ‘Nueva (edad de) Piedra’, quizás sería más apropiado llamarlo ‘Edad de la Piedra Pulimentada’; sin olvidar que la principal característica que define actualmente el período no es otra que una nueva forma de vida basada en la producción de alimentos a partir de especies vegetales y animales domesticadas. Abarca distintos períodos temporales según los lugares. Se sitúa entre el 7000 a. C. y el 4000 a. C. aproximadamente. Este período se inició en el Kurdistán antes del 7000 a. C. (quizás hacia el 8000 a. C.) y se difundió lentamente, sin que en Europa pueda hablarse de Neolítico hasta fechas posteriores al 5000 a. C.

mesolitico




El Mesolítico es un período prehistórico, entre el Paleolítico y el Neolítico, que duró aproximadamente entre el 10000 a. C. y el 5000 a. C. Su nombre significa Edad Media de la Piedra (del griego μεσος, mesos=medio; y λίθος, líthos=piedra) por contraposición al Paleolítico (Edad Antigua de la Piedra) y al Neolítico (Edad Moderna de la Piedra).Época marcada por el final de la era glacial del Pleistoceno, con la consiguiente mejoría de las condiciones de vida.Comienza la diferenciación de razas y la colonización del planeta.Culturas:AzilienseMaglemoisenseErteböllienseAhrensburgienseAsturienseLos hombres del Mesolítico se dedicaron a la caza, la pesca y la recolección, como los del Paleolítico Superior, pero sus condiciones de vida fueron relativamente más duras. El clima sufrió grandes cambios: había finalizado una etapa de glaciación. Las grandes masas de hielo y nieve se derritieron gradualmente, subió el nivel de los mares y se inundaron muchas regiones bajas. Por otra parte, el aumento de la temperatura provocó la desaparición o la migración hacia el Norte de los grandes mamíferos característicos del clima frío que habían otorgado una caza provechosa a los seres del Paleolítico Superior. La caza tuvo que orientarse hacia animales más pequeños o buscar otras formas de alimentación. El mamut se extinguió y los rebaños de herbívoros fueron sustituidos por animales de costumbres individuales, cuya caza era más compleja: el ciervo y los jabalíes. Los cazadores comenzaron a utilizar perros, con algún grado de domesticación, para sus actividades. También es importante la microlitización, es decir, la fabricación de pequeños utensilios adaptados a su nueva situación, como por ejemplo, la recolección de moluscos y la apertura de estos.Las armas más importantes fueron los arcos, reforzados por tendones, y las flechas de piedra con variadas formas geométricas (por ejemplo, triángulos y trapecios). Utilizaron también un tipo de flechas de hueso o de madera para conseguir pieles sin dañarlas demasiado. Durante este período se fabricaron trineos, en un principio tirados por hombres y luego por perros, y canoas de piel o de corteza de árboles. De la corteza de abedul fabricaron un producto para pegar, que se ha considerado probablemente como la sustancia más antigua realizada por el ser humano.Los hábitos de las culturas del Mesolítico eran nómadas, con alojamientos de invierno y campamentos de verano. En algunas regiones, donde las costas ofrecieron cantidades permanentes de alimentos, comenzaron a ubicarse asentamientos durante todo el año.El Mesolítico se divide en dos fases: El Epipaleolítico (o fase posterior del Paleolítico) cuyo nombre deriva de la raíz griega "epi", es decir "sobre"; y el Protoneolítico (periodo anterior al Neolítico y a la Edad de los Metales).

paleolitico


El Paleolítico es una etapa de la prehistoria caracterizada por el uso de útiles de piedra tallada; aunque, también se usaban otras materias primas orgánicas para construir diversos utensilios: hueso, asta, madera, cuero, fibras vegetales, etc. (peor conservadas y poco conocidas). Es el período más largo de la historia del ser humano (de hecho abarca un 99% de la misma), se extiende desde hace unos 2,5 millones de años (en África) hasta hace unos 10 000 años. Etimológicamente significa Edad Antigua de la Piedra (παλαιός, paleos=antiguo, y λίθος, lithos=piedra), el término fue creado por el arqueólogo John Lubbock en 1865, por oposición al Neolítico (edad moderna de la piedra); constituyendo juntas lo que se denomina Edad de Piedra (se insiste en la elaboración de utensilios de piedra para establecer la oposición a la Edad de los Metales). El hombre del Paleolítico era nómada, es decir, se establecía en un lugar y se quedaba en él hasta agotar los recursos naturales.El Paleolítico se caracteriza, a grandes rasgos, por la utilización de instrumentos gruesos, pesados, difíciles de manejar, mal trabajados en su mayoría. No tienen plena capacidad constructora. herramientas de piedra tallada, de ahí su nombre. Tradicionalmente el Paleolítico se divide en tres períodos, el Paleolítico Inferior, el Paleolítico Medio y el Paleolítico Superior; a él se le añade un período terminal llamado Epipaleolítico (la etapa siguiente al Epipaleolítico y anterior al Neolítico es el Mesolítico).

EDAD DE PIEDRA


La Edad de Piedra es el período de la Prehistoria durante el cual, los seres humanos crearon herramientas de piedra debido a la carencia de una tecnología más avanzada. La madera, los huesos y otros materiales también fueron utilizados (cuernas, cestos, cuerdas, cuero...), pero la piedra (y, en particular, diversas rocas de rotura concoidea, como el sílex, el cuarzo, la cuarcita, la obsidiana...) fue utilizada para fabricar herramientas y armas, de corte o percusión. Sin embargo, ésta es una circunstancia necesaria, pero insuficiente para la definición de este período, ya que en él tuvieron lugar fenómenos fundamentales para lo que sería nuestro futuro: la evolución humana, las grandes adquisiciones tecnológicas (fuego, herramientas, vivienda, ropa...), la evolución social, los cambios climáticos, la diáspora del ser humano por todo el mundo habitable (ecúmene), desde su cuna africana, y la revolución económica desde un sistema recolector-cazador, hasta un sistema parcialmente productor (entre otras cosas). El rango de tiempo que abarca este período es ambiguo, disputado y variable según la región en cuestión. Aunque es posible hablar de este período en concreto, para el conjunto de la humanidad: no hay que olvidar que algunos grupos humanos nunca desarrollaron la tecnología del metal fundido y por tanto quedaron sumidos en una edad de piedra hasta que se encontraron con culturas tecnológicamente más desarrolladas. Sin embargo, en general, se cree que este período comenzó en África hace 2,5 millones de años, con la aparición de la primera herramienta humana (o pre-humana). A este período le siguió el Calcolítico o Edad del Cobre y, sobre todo, la Edad de Bronce, durante la cual, las herramientas de esta aleación llegaron a ser comunes; esta transición ocurrió entre 6000 a. C. y 2500 a. C.Tradicionalmente se viene dividiendo esta Edad en Paleolítico, con un sistema económico de caza-recolección y Neolítico, en el que se produce la revolución hacia el sistema económico productivo: agricultura y ganadería.

Edad Antigua, características generales y de vida

Romano de Occidente.* Civilización Mesopotámica. Es la civilización que se asienta entre los ríos Tigris y Eúfrates, según el Génesis (Biblia) es en esta zona donde existió el paraíso terrenal, donde Dios creó el hombre y el lugar donde Dios envía a un pueblo elegido, el pueblo Palestino.* Civilización Palestina. Se asienta entre el desierto de Arabia y el mar, es decir, ocupando una llanura que se extiende desde Egipto a Mesopotámia.* Civilización India. Fue una civilización muy avanzada las primeras poblaciones se asentaron en la India alrededor del 3000 a.C.* Civilización China. China.* Civilización Precolombina. Se sabe que existieron en el continente Americano (que será descubierto por Cristóbal Colón en 1492) Las más antiguas fueron Incas, mayas y Aztecas.

CIVILIZACION PRECOLOMBINA


Se sabe que existieron en el continente Americano (que será descubierto por Cristóbal Colón en 1492) Las más antiguas fueron Incas, Mayas y Aztecas. No hay información en los escritos que han llegado a nosotros de un cuidado específico de enfermería, de alguien que específicamente cuide al enfermo, por lo tanto y según los estudiosos del tema, esta tarea recae de nuevo sobre la madre de familia.

CIVILIZACION CHINA


CARACTERES GEOGRÁFICOS Y CULTURALES.Pertenece a una sociedad que vive en un espacio geográfico que va a condicionar mucho el conocimiento que tenemos de esta medicina, por que este espacio geográfico está aislado de sus vecinos por accidentes geográficos importantes como son el Himalaya, el desierto de Gobi, el río Amarillo, el río Azul... Estos accidentes hacen que quede aislada del resto de Europa y Asia.Culturalmente hay una característica que contribuyó a su aislamiento e impidió el conocimiento de su medicina hasta bien avanzados los años: la lengua. El chino es muy diferente a la lengua de los lugares que la rodean y al no entenderla ni hablada ni escrita fue difícil de aprender y retraso la llegada de sus conocimientos.TEXTOS MÉDICOS.El texto médico más importante de esta cultura es el "Libro de la Medicina Interior", el cual se atribuye a un emperador y está escrito en forma de preguntas y respuestas.Todo lo que se sabe de la medicina china clásica a llegado a través de este libro y en la actualidad hay facultades de medicina china moderna que lo utilizan.TEORÍA Y PRACTICAS MÉDICAS..1 BASES:· Macro y Microcosmos: para chinos existe una relación entre universo cosmos y hombre en general. Todo lo que existe en el cosmos también existe en el hombre (ej. : el sol es el cosmos y la cabeza en el hombre, la luna y los pies· Ying - Yang: en el mundo existen dos fuerzas opuestas que son el Ying - Yang. Una fuerza positiva y otra negativa. No quiere decir bueno y malo sino que simplemente son opuestos.· Cinco elementos: creencia que todo lo que existe en el universo, incluido el hombre está formado por la combinación de cinco elementos: Tierra, agua, fuego, metal y madera.Las diferentes proporciones de estos cinco elementos son lo que diferencia a las cosas..2 ANATOMÍA:Construyen todo un sistema científico incluso la anatomía. Es un conocimiento especulativo ya que no hicieron disecciones por que creían que el cuerpo tenía que pasar entero a la otra vida. Para ellos los órganos del cuerpo humano son o bien Yang o bien Ying..3 FISIOLOGÍA:El funcionamiento del cuerpo humano se debe a estas dos fuerzas que son energéticas, las cuales circulan a través del cuerpo por unos canales llamados meridianos. Estos no son estructuras anatómicas sino que simplemente son canales de energía. Para ellos hay doce canales (igual que los meses) que recorren el cuerpo humano de cabeza a los pies.Tienen una serie de ramificaciones en el interior del organismo que conectan entre sí todos los órganos del cuerpo a las cuales se llaman canales secundarios..4 ETIOLOGÍA, DESEQUILIBRIO:Sobre estos canales principales en la superficie de la piel se sitúan los llamados puntos de acupuntura. Estos puntos son 365 (igual que días del año).La técnica de acupuntura se basa en pinchar estos puntos con la finalidad de controlar las fuerzas que circulan por estos canales ya que para ellos la enfermedad se produce cuando estas fuerzas se desequilibran.Para tratar la enfermedad hay que tratar estas fuerzas para llegar al equilibrio. El acupuntor sabe cada punto a qué sistema corresponde por eso se explica que se pueda actuar sobre la cabeza a través de puntos situados en la muñeca..5 ACTO MEDICO: PULSO.El acto médico era muy minucioso, empezaba con un interrogatorio, una inspección y una palpación de posibles tumores. Fueron los primeros en relacionar la alteración del pulso con determinadas enfermedades. Tomaban el pulso en doce sitios diferentes y en cada uno de estos sitios hacían tres presiones de diferente intensidad..6 TERAPÉUTICA.La manera de tratar la enfermedad es variada y la acupuntura sólo la utilizaban para determinadas enfermedades. Usaban agujas de plata o de broce aunque también podían hacer una pequeña punción por quemadura, para ello ponían hojas secas y les prendían fuego. También usaron gran cantidad de plantas medicinales, las cuales pasaron a la medicina occidental como la canela, que era un estimulante cardíaco.No hacían cirugía por que no se podía abrir el cuerpo..7 PRÁCTICOS DE LA MEDICINA. HOSPITALES.· Budismo y cuidado a los enfermos. Destaca la existencia de ayudantes de los médicos, normalmente hombres, que trabajaban en hospitales situados al lado de los templos budistas.Sólo se les cuidaba mientras estaban rezando.· Hospitales de convalecientes y de aislamiento. También había hospitales de aislamiento para enfermos que tenían enfermedades contagiosas; los cuales también estaban situados junto a los templos.VIGENCIA Y DIFUSIÓN.Esta medicina sigue totalmente vigente y se mantiene tal y como se empezó ya que es una medicina clásica.La medicina china se difundió desde la llegada de los comerciantes europeos a partir de la Edad Media (ruta de la seda, de las especias), aproximadamente en el siglo XVII con la llegada de los misioneros, los cuales se ven obligados a aprender la lengua y son los que traducen los primeros libros. Una de las prácticas que llega a Europa gracias a estos traductores es la acupuntura, la cual empieza a practicarse a partir del siglo XIX. En este momento la acupuntura en España no la reconoce la medicina general pero hay países en los que sí como Francia.Otra práctica que llegó a Europa fue la variolización que es el antecedente de la vacuna contra la viruela que era una enfermedad producida por un virus que se originó en China, era muy contagiosa y/o producía la muerte o dejaba muchas cicatrices.Los chinos desarrollaron un método preventivo que consistía en recoger las costras de las heridas que producía esta enfermedad y las machacaban hasta hacerlas polvo, el cual aspiraban por la nariz y esto les producía inmunización frente a la viruela. Esta práctica llega a Europa a finales del siglo XVIII y fue aceptada por la medicina oficial occidental.

CIVILIZACION INDIA


ORIGEN: MEDICINA AYURUEDICA.Recibe este nombre por que sus conocimientos se basan en un libro que se llama "Ayurveda", libro religioso y divino. "Ayurveda" significa ciencia de la vida.SABERES MÉDICOS..1 ANATOMÍA.Era una anatomía especulativa por que tampoco realizaban disecciones y por lo tanto es un conocimiento que se basaba en observaciones de animales o cuando una persona se hacía un pequeño corte o herida..2 FISIOLOGÍA, SOPLO VITAL.Para ellos la vida depende de la existencia de un soplo vital, el cual es también una energía. Este soplo vital circula por el interior del organismo a través de unos canales que tampoco corresponden a ninguna estructura anatómica sino que son canales energéticos..3 PSICOLOGÍA: KARMA.Creencia en el Karma, que es para ellos la parte psíquica del hombre. Algo que puede separarse del cuerpo cuando muere, y reencarnarse o bien en otro cuerpo o en un animal o en una planta o incluso en un objeto inanimado.PATOLOGÍA..1 ETIOLOGÍA: - Desequilibrio.En cuanto a la etiología de la enfermedad para ellos se debe a una alteración de este soplo vital que circula por el interior del organismo. Cuando este soplo vital está en exceso o en defecto aparece la enfermedad (desequilibrio).2 ACTO MÉDICO.Es muy minucioso. Primero se le interroga al enfermo, después se le examina, se la mira la piel, el color de la esclerótica, las secreciones del cuerpo humano: saliva, orina, heces, sangre y lágrimas. Utilizan los cinco sentidos (descubren la diabetes probando la orina dulce).3 MEDICINA PREVENTIVA.Había gran cantidad de prevenciones para no caer enfermos para ello controlaban mucho su dieta, la higiene individual (baño diario y lavarse los dientes diariamente)TERAPÉUTICA: MEDICA Y QUIRÚRGICA.Es importante el uso de plantas medicinales y la terapéutica quirúrgica (junto con la medicina árabe.)Hacían operaciones de cataratas, de cirugía plástica y eran capaces de reconstruir una nariz usando la técnica "colgajo": con la piel de la frente o de la mejilla cubrían la nariz y les metían un tubo por cada fosa nasal para facilitar la respiración y sujetaban la pieza con una compresión para que no se moviera.La cirugía era superficial ya que no tenían anestesia y no podían controlar las hemorragias e infecciones, por eso no practicaban la cirugía superior.PROFESIÓN MÉDICA..1 HOSPITALES.Los hospitales empezaron a crearse cuando el budismo penetra en la India. Son hospitales construidos con una intención religiosa, aquí trabajan médicos y asistentes, y no estaban todos junto a los templos..2 ASISTENTES.Los asistentes formaban un equipo con el médico y el farmacéutico (que también era una profesión reconocida).Las cualidades requeridas: solían ser hombres jóvenes y se les requería unas cualidades determinadas como una conducta intachable, ser inteligente, lealtad al médico.Los tipos de asistentes: Había enfermeros generales que se encargaban de todo tipo de enfermedades. También enfermeros quirúrgicos y enfermeros masajistas.Cuando las mujeres parían no les ayudaban ni los médicos ni los ayudantes, sino que, lo hacían las parteras, las cuales solían ser madres de familia de muchos hijos y por lo tanto con mucha experiencia. A estas se les pedía que tuvieran buen carácter y buena conducta.También existían las llamadas amas de leche, las cuales amamantaban a los hijos cuando la madre no tenía suficiente leche.YOGA.Es una práctica que no es curativa sino preventiva, surge como una manera de prevenir la enfermedad. Consiste en una serie de ejercicios los cuales están destinados a mantener esos canales por los que circula el soplo vital en buen estado, sin interrupciones.

CIVILIZACION PALESTINA


Se asienta entre el Mar Mediterráneo, el desierto de Arabia y el Mar Rojo, ocupando una llanura que se extiende desde Egipto a Mesopotámia.

CIVILIZACION MESOPOTAMICA


Es la civilización que se asienta entre los ríos Tigris y Eúfrates, según el Génesis (Biblia) es en esta zona donde existió el paraíso terrenal, donde Dios creó el hombre y el lugar donde Dios envía a un pueblo elegido, el pueblo Palestino.

CIVILIZACIOON ARABE-BIZANCIO


Las teorías de la medicina clásica griega se difunden primero al Imperio Romano ya que fueron éstos quienes conquistaron Grecia. Posteriormente el Imperio Romano se divide en I.R. de Occidente e I.R. de Oriente. Cuando el Imperio Romano de Occidente es conquistado por los bárbaros se persigue la medicina que en esos momentos se ejercía.Sin embargo, la parte de Oriente se mantiene por más tiempo. El centro del Imperio está en Bizancio (Constantinopla), donde se habla griego y se mantiene la cultura griega. Cuando los árabes invaden y ocupan Bizancio, toman la medicina griega y traducen todos los textos griegos al árabe para entenderlos y difundirlos en los lugares que conquistan.Los árabes extendieron la medicina griega por toda Europa en la que se hablaba en Latín. Los árabes llevaban toda la medicina griega traducida a su lenguaje, el árabe, las cuales vuelven a ser traducidas del árabe al latín.Los libros eran traducidos en los monasterios y quienes los traducían eran los monjes. Eran traducidos a mano, cosa que ha hecho que desde su origen los errores se multiplicaran variando pues el contenido. Eran los monjes quienes traducían por que eran los únicos que sabían leer y escribir.

CIVILIZACION ROMANA


Cuando el Imperio Romano conquista Grecia hace esclavos a sus médicos y éstos pasan a cuidar enfermos romanos, pero poco a poco fueron alcanzando gran prestigio, finalmente los liberaron y pudieron ejercer por todo el Imperio.FORMACIÓN DE MÉDICOS Y OTROS.Reciben una formación teórica al lado de los médicos que ya ejercían y su práctica está reglamentada. Había hombres que atendían a los partos llamados obstetras. Había farmacéuticos que dispensaban los fármacos que el médico recetaba. Existían masajistas que daban masajes terapéuticos, muy usados en Roma después de los baños.VALETUDINARIA: MILITARES Y DE ESCLAVOS.Aparecen los primeros hospitales llamados "Valetudinaria", que en principio son militares y atendidos por los mismos soldados que hacen el trabajo de enfermería.Posteriormente surgen los de esclavos atendidos por éstos y por un médico, para el resto de la gente no habían hospitales.

CIVILIZACIÓN GRIEGA


Medicina pretécnica.Comienza en la época de Homero, en cuyos poemas podemos entender como cuidados de enfermería las súplicas que se elevan a los dioses para que les protejan de las enfermedades. Los griegos tienen dioses y animales a los que se les atribuye propiedades curativas:Apolo, dios del sol, la salud y la medicina. Su hijo, Asclepio es sanador por excelencia. La mujer de Asclepio es venerada como la que reconforta. Sus hijas poseen también las mismas facultades (como Panacea).Lugares de atención sanitaria:La curación o no curación tenía lugar en templos, que generalmente eran dedicados a un dios. Había unas zonas de reposo denominadas "incubatorio". El enfermo despertaba sano, y ya podía realizar sus actividades.Otro lugar es el "Iatreia" comparable a los actuales centros de salud, donde sólo se podía acudir para pedir consulta. Hay también médicos públicos, que van de pueblo en pueblo para asegurar la atención a toda la población. Existe una distinción entre estos médicos y los de ciudad.Medicina científica.En este momento empieza a entenderse la enfermedad como un trastorno que no se debe a ningún fenómeno religioso. Este es el gran salto que da la medicina.Los filósofos intentan dar explicación a las enfermedades y como ocurrirá en el renacimiento, los filósofos son médicos y viceversa. Como médico más importante de este momento tenemos a Hipócrates, que decía que lo que tiene que hacer el médico es actuar sobre las leyes naturales y sobre la higiene.Aparecen los primeros historiales clínicos y se estudia qué provoca la enfermedad y cómo evoluciona ésta. El tratamiento lo relacionaban con los cuatro elementos básicos.El método hipocrático parte de la observación y estudia más al paciente que a la enfermedad, hace un diagnóstico y ayuda a que la pureza actué. Todo esto ha sido recaptado por la enfermería.Terapeia (cuidado)El enfermo va al templo no sólo a rezar, sino también a curarse. Los esclavos colaboran en el cuidado de los enfermos.El concepto de higiene consiste en facilitar la buena salud, por ello los templos estaban en ambientes sanos, cerca de ríos, jardines...Podemos distinguir dos medicinas: la de hombres libres, para ricos en sus propias casas, en la que colaboran grandes figuras médicas y una medicina para pobres, ejercida por médicos que van de casa en casa. Los esclavos son atendidos por aquellos esclavos que colaboraban en los cuidados. Existe un tipo de enfermo que no se trata, es el desahuciado.También existe la medicina de gimnastas, la medicina casera (de las madres), masajistas...EL HIPOCRATISMO Y EL GALINISMO, LA PRÁCTICA MÉDICA.Pueden distinguirse dos momentos importantes que reciben el nombre de dos figuras que destacan: Hipócrates y Galeno.EL HIPOCRATISMO.Comprende los siglos V - III a. C., cuando se sitúan los orígenes de la medicina clásica griega.EL "CORPUS HIPPOCRATIUM".El conocimiento que tenemos nosotros de esta medicina viene dado por el "corpus hippocratium", formado por una serie de libros (70),escritos a lo largo de estos dos siglos. Se dedujo que no podían haber sido escritos por Hipócrates ya que había diferentes opiniones sobre ciertos temas. Divergencias que se van a corregir en la época siguiente: el Galenismo.TEORÍA HUMORALISTA: CONCEPTO DE ENFERMEDAD.Basada en la teoría humoralista, es decir, existe en el cuerpo cuatro humores: sangre, bilis amarilla, bilis negra y moco. Las cuales tienen que estar en equilibrio, tener una composición equilibrada y estar en una cantidad determinada. La enfermedad surge cuando alguno de estos cuatro humores se altera.LA PRACTICA MÉDICA.Va dirigida a corregir ese humor que está alterado mediante la técnica oportuna.

CIVILIZACION EGIPCIA

La civilización egipcia se inicia alrededor del año 3100 a.C. cuando se fundó la primera dinastía de faraones y se extiende hasta el 332 a. C. cuando Egipto es conquistado por Alejandro Magno, Rey de Macedonia.CIVILIZACIÓN EGIPCIA.La civilización egipcia se inicia alrededor del año 3100 a.C. cuando se fundó la primera dinastía de faraones y se extiende hasta el 332 a. C. cuando Egipto es conquistado por Alejandro Magno, Rey de Macedonia.CARACTERES GEOGRÁFICOS Y CULTURALES.Se desarrollo en el valle del río Nilo. El vivir ahí va a condicionar alguna de las ideas medicas.TEXTOS MÉDICOS: PAPIROS DE EDWIN SMITH Y DE EBERS.A través de los textos (papiros) observamos la medicina egipcia, los dos más importantes son:- Papiro de Edwin Smith: Es un papiro de contenido quirúrgico, donde se describen remedios y situaciones con las que un médico se puede encontrar, para saber como actuar.No tiene elementos de tipo creencial por tanto todos los tratamientos que se aplican son de tipo empírico.- Papiro de Ebers: es una enciclopedia médica que habla de enfermedades de la mujer, de los ojos, del aparato digestivo, enfermedades de órganos internos, etc.Mezcla elementos empíricos con elementos creenciales, aparecen tratamientos como frases, oraciones, etc.Se utilizó el "ricino" tanto en aceite como en semillas.PRÁCTICOS DE LA MEDICINA.- Sacerdotes: Eran muy importantes, se encargaban de aquellas enfermedades a las que se les atribuía un origen divino, religioso (realizaban y ofrecían sacrificios a un dios)- Magos y exorcistas: Se encargaban de enfermedades de origen mágico y curaban con rituales y ceremonias de tipo mágico.- Médicos: Curaban enfermedades que podían explicarse de manera natural. La medicina era una ocupación especializada, es decir, estudiaban para médicos en un lugar llamado "la casa de la vida" que era donde estaban los papiros para leer, copiar...- Personal auxiliar: Había una gran cantidad de personas que ayudaban al médico. Recibían una preparación sobretodo en dar masajes y aplicar vendajes.· Formación práctica.· Aplicación de masajes y vendajes.- Parteras y cuidadores de enfermos. Los médicos no atendían a los partos, sino que lo hacían las parteras. Los cuidadores de enfermos eran normalmente jóvenes, a los que se les permitía dejar su trabajo cuando tenían que atender algún familiar que caía enfermo.· Atención a grandes grupos de trabajadores. Sobre todo en los que construían pirámides ya que era peligroso y producían cantidad de accidentes. Lo mismo ocurría en las minas donde también trabajaban médicos auxiliares.SABERES MÉDICOS.Anatomía: Tenían conocimientos elementales de anatomía por que no hacían disecciones. Embalsamaban a sus muertos como tradición religiosa: sacaban las vísceras y el cerebro por las fosas nasales, luego se guardaban en un vaso de barro y se enterraban junto a él. Una vez vacío el cuerpo lo metían en bicarbonato durante un mes y los vendaban para mantener las partes blandas. Esto lo hacían los servidores de los sacerdotes.Fisiología: Había unos canales en el cuerpo que salían del corazón, recorrían todo el cuerpo y se volvían a juntar al final de del tubo digestivo. Por estos canales, según ellos, circulaba la sangre, orina, moco y aire. Estos canales lo equiparaban a los canales de riego del río Nilo.Teorías patogénicas: Consideraban que el cuerpo funcionaba bien si la circulación de estas sustancias era fluida. Si no lo era aparecían la enfermedad, de ahí su obsesión en mantener el tubo digestivo en perfecto estado y evitar los estreñimientos, por ello aplicaban lavativas y tomaban sustancias vomitivas.La importancia en conocer los contenidos de esta medicina es por que la mayoría de sus conocimientos pasaron a la medicina griega que es la base de nuestra medicina.

CIVILIZACIÓN ASIRO-BABILÓNICA.

Es la medicina más antigua y se desarrolla en el valle del río Tigris.Se caracterizaba por ser una sociedad muy religiosa y muy reglamentada.En su medicina se desarrolló mucho la Astrología, siendo la mayoría de los astrólogos sacerdotes.No hay testimonio de que existiera un personal específicamente encargado en el cuidado de los enfermos, ni hay hospitales, por tanto, los cuidaban en casa.Se destaca la existencia de barberos, los cuales harían labores de dentistas y también cirugía menor (curar heridas, entablillar una pierna...)

Las Cruzadas


Las cruzadas fueron una serie de campañas militares comúnmente hechas a petición del Papado, y que tuvieron lugar entre los siglos XI y XIII, contra los turcos selyúcidas y sarracenos (llamados así los musulmanes) para la reconquista de Tierra Santa.Sobre los motivos:Básicamente, parece que fueron motivadas por los intereses expansionistas de la nobleza feudal, el control del comercio con Asia y el afán hegemónico del papado sobre las monarquías y las iglesias de Oriente, aunque se declararan con principio y objeto de recuperar Tierra Santa para los peregrinos, de los cuales los turcos selyúcidas, una vez conquistada Jerusalén, abusaban sin piedad.Posiblemente, las motivaciones de quienes participaban en ellas fueron muy diversas, aunque en muchos casos se puede suponer también un verdadero fervor religioso.Las Cruzadas fueron expediciones emprendidas en cumplimiento de un solemne voto para liberar los Lugares Santos de la dominación musulmana. El origen de la palabra se remonta a la cruz hecha de tela y usada como insignia en la ropa exterior de los que tomaron parte en esas iniciativas.Sobre el términoEscritores medievales utilizan los términos crux (pro cruce transmarina, Estatuto de 1284, citado por Du Cange s.v. crux), croisement (Joinville), croiserie (Monstrelet), etc. Desde la Edad Media el significado de la palabra cruzada se extendió para incluir a todas las guerras emprendidas en cumplimiento de un voto y dirigidas contra infieles, p. ej. contra musulmanes, paganos, herejes, o aquellos bajo edicto de excomunión.Las guerras que desde el siglo VIII mantenían discontinuamente los reinos cristianos del norte de la Peninsula Ibérica contra el musulmán Califato de Córdoba, y que la historiografía conoce como Reconquista, continuaron de forma igualmente discontinua desde el siglo XI contra los reinos de taifas, los almorávides y los almohades, en algunas ocasiones con la calificación de cruzada otorgada por el Papa, como en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) o en su episodio final: la Guerra de Granada (1482-1492). En el norte de Europa se organizaron cruzadas contra los prusianos y lituanos. El exterminio de la herejía albigense se debió a una cruzada y, en el siglo XIII, los papas predicaron cruzadas contra Juan Sin Tierra y Federico II.Pero la literatura moderna ha abusado de la palabra aplicándola a todas las guerras de carácter religioso, como, por ejemplo, la expedición de Heraclio contra los persas en el siglo VII y la conquista de Sajonia por Carlomagno. Nuevamente resonó dicho término durante la primera mitad del siglo XX, utilizado por las potencias del Eje o de su círculo de influencia: la Guerra Civil Española o la invasión alemana de la URSS, recibieron tal calificativo por parte de la propaganda oficial.Sin embargo, utilizada con un criterio estricto, la idea de la cruzada corresponde a una concepción política que se dio sólo en la Cristiandad del siglo XI al XV; suponía una unión de todos los pueblos y soberanos bajo la dirección de los papas. Todas las cruzadas se anunciaron por la predicación. Después de pronunciar un voto solemne, cada guerrero recibía una cruz de las manos del Papa o de su legado, y era desde ese momento considerado como un soldado de la Iglesia. A los cruzados también se les concedían indulgencias y privilegios temporales, tales como exención de la jurisdicción civil, inviolabilidad de personas o tierras, etc. De todas esas guerras emprendidas en nombre de la Cristiandad, las más importantes fueron las Cruzadas Orientales, que son las tratadas en este artículo.

El feudalismo

Se denomina feudalismo a la organización social, política y económica basada en el feudo que predominó en la Europa occidental entre los siglos IX y XV. Se trataba de propiedades de terrenos cultivados principalmente por siervos, parte de cuya producción debía ser entregada en concepto de "censo" (arriendo) al amo de las tierras, en la mayoría de los casos un pequeño noble (señor) nominalmente leal a un rey.Antecedentes:El sistema feudal europeo tiene sus antecedentes en el siglo V, al caer el Imperio romano. El colapso del Imperio acaeció básicamente por su extensión y la incapacidad del emperador para controlar todas sus provincias, sumado a las cada vez más numerosas incursiones de pueblos bárbaros que atacaban y saqueaban las provincias más retiradas del imperio. Esto provocó que los emperadores necesitaran gente para defender sus grandes terrenos y contrataran caballeros o nobles (precursores del modelo de señor feudal), éstos contrataran vasallos, villanos, etc. Se llegó incluso a contratar a jefes y tropas mercenarias de los mismos pueblos "bárbaros".A partir del siglo X no queda resto de imperio alguno sobre Europa. La realeza, sin desaparecer, ha perdido todo el poder real y efectivo, y sólo conserva una autoridad sobrenatural remarcada por las leyendas que le atribuyen carácter religioso o de intermediación entre lo divino y lo humano. Así, el rey no gobierna, sino que su autoridad viene, a los ojos del pueblo, de Dios, y es materializado e implementado a través de los pactos de vasallaje con los grandes señores, aunque en realidad son éstos quienes eligen y deponen dinastías y personas. En el plano micro, los pequeños nobles mantienen tribunales feudales que en la práctica compartimentalizan el poder estatal en pequeñas células.Un nuevo poderLa Iglesia Católica abarcadora de todos los bienes llamados limosnas, conocedora de la fragilidad de los reinos y del poder que ella misma tiene en esa situación, durante los concilios de Charroux y de Puy consagra a los prelados y señores como jefes sociales y sanciona con graves penas la desobediencia de estas normas. Los señores, a partir de ese momento, "reciben el poder de Dios" y deben procurar la paz entre ellos, pacto que deben renovar generación tras generación.Se conforma así un modelo en el que la "gente armada" adquiere determinados compromisos sobre la base de juramentos y deben proteger el orden creado, y los eclesiásticos que forman la moral social y se encuentran salvaguardados por los señores.Entorno, tareas y división de la nueva sociedadEl castillo encaramado sobre un alto será la representación del poder y la fuerza. En principio, baluarte que se daban las poblaciones para protegerse de las depredaciones. Luego, hogar del señor y lugar de protección de los vasallos en los conflictos. Desde allí se administra justicia a todos cuantos se encuentran sujetos. En un principio, las personas libres están sometidas a unas mínimas normas de obediencia, defensa mutua y servicios prometidos. Los demás son siervos.En los países donde la dominación romana duró más tiempo (Italia, Hispania, Provenza), las ciudades se conservan, si bien con menor importancia numérica, pero a salvo de señoríos. En los países, más al norte, donde los romanos se asentaron menos tiempo o con menor intensidad, la reducción de la población en las ciudades llegó a hacer desaparecer los pocos núcleos importantes que había y el feudalismo se implanta con más fuerza.La sociedad se encuentra entonces con tres órdenes que, según la propia Iglesia, son mandatos de Dios y, por tanto, fronteras sociales que nadie puede cruzar. La primera clase u orden es la de los que sirven a Dios, cuya función es la salvación de todas las almas y que no pueden encomendar su tiempo a otra tarea. La segunda clase es la de los combatientes, aquellos cuya única misión es proteger a la comunidad y conservar la paz. La tercera clase es la de los que laboran, que con su esfuerzo y trabajo deben mantener a las otras dos clases.El vasallaje y el feudo:Dos instituciones eran claves para el feudalismo: por un lado el vasallaje como relación jurídico-política entre señor y vasallo, un contrato sinalagmático (es decir, entre iguales, con requisitos por ambas partes) entre señores y vasallos (ambos hombres libres, ambos guerreros, ambos nobles), consistente en el intercambio de apoyos y fidelidades mutuas (dotación de cargos, honores y tierras -el feudo- por el señor al vasallo y compromiso de auxilium et consilium -auxilio o apoyo militar y consejo o apoyo político-), que si no se cumplía o se rompía por cualquiera de las dos partes daba lugar a la felonía, y cuya jerarquía se complicaba de forma piramidal (el vasallo era a su vez señor de vasallos); y por otro lado el feudo como unidad económica y de relaciones sociales de producción, entre el señor del feudo y sus siervos, no un contrato igualitario, sino una imposición violenta justificada ideológicamente como un quid pro quo de protección a cambio de trabajo y sumisión.Por tanto, la realidad que se enuncia como relaciones feudo-vasalláticas es realmente un término que incluye dos tipos de relación social de naturaleza completamente distinta, aunque los términos que las designan se empleaban en la época (y se siguen empleando) de forma equívoca y con gran confusión terminológica entre ellos:El vasallaje era un pacto entre dos miembros de la nobleza de distinta categoría. El caballero de menor rango se convertía en vasallo (vassus) del noble más poderoso, que se convertía en su señor (dominus) por medio del Homenaje e Investidura, en una ceremonia ritualizada que tenía lugar en la torre del homenaje del castillo del señor. El homenaje (homage) -del vasallo al señor- consistía en la postración o humillación -habitualmente de rodillas-, el osculum (beso), la inmixtio manum -las manos del vasallo, unidas en posición orante, eran acogidas entre las del señor-, y alguna frase que reconociera haberse convertido en su hombre. Tras el homenaje se producía la investidura -del señor al vasallo-, que representaba la entrega de un feudo (dependiendo de la categoría de vasallo y señor, podía ser un condado, un ducado, una marca, un castillo, una población, o un simple sueldo; o incluso un monasterio si el vasallaje era eclesiástico) a través de un símbolo del territorio o de la alimentación que el señor debe al vasallo -un poco de tierra, de hierba o de grano- y del espaldarazo, en el que el vasallo recibe una espada (y unos golpes con ella en los hombros), o bien un báculo si era religioso.El homenaje y la investiduraEl homenaje era un ritual por el que un señor concedía un feudo a otro hombre de la clase privilegiada a cambio de unos servicios y prestaciones, generalmente de orden militar.La figura del Homenaje adquiere mayor relevancia entre los siglos XI al XIII, destinándose la parte más noble del castillo para ello, la torre, y en el ceremonial participaban dos hombres: el vasallo que, arrodillado, destocado y desarmado frente al señor[6] con las manos unidas en prueba de humildad y sometimiento, espera que éste le recoja y lo alce, dándose ambos un reconocimiento mutuo de apoyo y un juramento de fidelidad. El señor le entregará el feudo en pago por sus servicios futuros, que generalmente consistía en bienes inmuebles: Grandes extensiones de terreno, casi siempre de labranza. El juramento y el vasallaje será de por vida.La entrega del feudo o algún elemento que lo represente constituye la investidura y se realizaba inmediatamente después del homenaje. El régimen jurídico de entrega es, de forma general, un usufructo vitalicio, aunque también podía ser en bienes materiales, pero que con el tiempo se convirtió en una ligazón de familias entre el señor y sus vasallos, pudiendo heredarse el feudo siempre que los herederos renovaran sus votos con el señor. Sin embargo, el señor feudal tenía derecho a revocar el feudo a su vasallo si éste no se comportaba como tal, o demostraba algún signo de deslealtad, como conspirar contra él, no cumplir entregando las tropas de su feudo en caso de guerra, etc., ya que cometía el delito de felonía. A un felón se le consideraba un mal vasallo y una persona de la que desconfiar. En el sistema feudal, la felonía era una terrible mancha de por vida en la reputación de un caballero.La encomienda. La organización del feudoLa encomienda, encomendación o patrocinio (patrocinium, commendatio, aunque era habitual utilizar el término commendatio para el acto del homenaje o incluso para toda la institución del vasallaje) eran pactos teóricos entre los campesinos y el señor feudal, que podían también ritualizarse en una ceremonia o -más raramente- dar lugar a un documento. El señor acogía a los campesinos en su feudo, que se organizaba en una reserva señorial que los siervos debían trabajar obligatoriamente (sernas o corveas) y en el conjunto de las pequeñas explotaciones familiares (mansos) que se atribuían a los campesinos para que pudieran subsistir. Obligación del señor era protegerles si eran atacados, y mantener el orden y la justicia en el feudo. A cambio, el campesino se convertía en su siervo y pasaba a la doble jurisdicción del señor feudal: en los términos utilizados en España en la Baja Edad Media, el señorío territorial, que obligaba al campesino a pagar rentas al noble por el uso de la tierra; y el señorío jurisdiccional, que convertía al señor feudal en gobernante y juez del territorio en el que vivía el campesino, por lo que obtenía rentas feudales de muy distinto origen (impuestos, multas, monopolios, etc.). La distinción entre propiedad y jurisdicción no era en el feudalismo algo claro, pues de hecho el mismo concepto de propiedad era confuso, y la jurisdicción, otorgada por el rey como merced, ponía al señor en disposición de obtener sus rentas. No existieron señoríos jurisdiccionales en los que la totalidad de las parcelas pertenecieran como propiedad al señor, siendo muy generalizadas distintas formas de alodio en los campesinos. En momentos posteriores de despoblamiento y refeudalización, como la crisis del siglo XVII, algunos nobles intentaban que se considerasen despoblados completamente de campesinos un señorío para liberarse de todo tipo de cortapisas y convertirlo en coto redondo reconvertible para otro uso, como el ganadero.[7]Junto con el feudo, el vasallo recibe los siervos que hay en él, no como propiedad esclavista, pero tampoco en régimen de libertad; puesto que su condición servil les impide abandonarlo y les obliga a trabajar. Las obligaciones del señor del feudo incluyen el mantenimiento del orden, o sea, la jurisdicción civil y criminal (mero e mixto imperio en la terminología jurídica reintroducida con el Derecho Romano en la Baja Edad Media), lo que daba aún mayores oportunidades para obtener el excedente productivo que los campesinos pudieran obtener después de las obligaciones de trabajo -corveas o sernas en la reserva señorial- o del pago de renta -en especie o en dinero, de circulación muy escasa en la Alta Edad Media, pero más generalizada en los últimos siglos medievales, según fue dinamizándose la economía-. Como monopolio señorial solían quedar la explotación de los bosques y la caza, los caminos y puentes, los molinos, las tabernas y tiendas. Todo ello eran más oportunidades de obtener más renta feudal, incluidos derechos tradicionales, como el ius prime noctis o derecho de pernada, que se convirtió en un impuesto por matrimonios, buena muestra de que es en el excedente de donde se extrae la renta feudal de forma extraeconómica (en este caso en la demostración de que una comunidad campesina crece y prospera).

EDAD CONTEMPORÁNEA

LA REVOLUCIÓN FRANCESA:

El proceso revolucionario iniciado en Francia en 1789 constituye un acontecimiento capital de la his­toria moderna.
Considerada como modelo de la revolución política, la Revolución Francesa, supuso la conquista del poder por la burguesía y el fin del Antiguo Régimen. Con ella comienza la Edad Contemporánea.
La Revolución Francesa fue el primer eslabón de una cadena revolucionaria que conmovió a Europa hasta 1848.

El inicio de la Revolución

Francia, en el siglo xvm, era un país básicamente rural (de los 26 millones de habitantes con que con­taba entonces, 20 eran campesinos). Las masas cam­pesinas vivían en la miseria, al tiempo que la nobleza se mostraba absolutamente contraria a contribuir al déficit del estado.
Ahora bien, en esta sociedad y a lo largo del siglo XVII, el comercio, la industria y las finanzas habían ido ocupando una posición cada vez más importante en la economía nacional. La burguesía tenía en sus manos el poder económico y, como grupo social, consideraba que debía establecerse una armonía entre la ley y los hechos. En definitiva, deseaba acabar con los privi­legios nobiliarios. Por otra parte, la Ilustración fo­mentada en Francia por la burguesía, creó un clima intelectual propicio al cambio revolucionario. Tam­bién la revolución de Estados Unidos contribuyó a preparar el ambiente revolucionario.
En 1787, tras el fracaso de los grandes ministros re­formadores, Turgot y Necker, y ante la apurada si­tuación de la hacienda francesa, el rey convocó una asamblea de notables con la esperanza de ganarse su apoyo en vísperas de la Revolución, reclamó de la aristocracia su colaboración financiera mediante un impuesto que debería pagarse sobre el producto de to­das las tierras, pero los notables se mostraron rebel­des. Este hecho se denomina la «revuelta de los pri­vilegiados». Pero, al retirar su apoyo a la monarquía, los nobles abrieron las puertas a la Revolución.

Los estados generales de 1789

El rey se decidió entonces a convocar los estados generales (reunidos por última vez en 1614) el 1 de mayo de 1789. Las elecciones para diputados se efec­tuaron según los tres brazos tradicionales: la nobleza, el clero y el tercer estado, aunque este último, por decisión de Necker (nuevamente en el poder desde 1788), debía tener el mismo número de diputados, que los otros dos estados juntos, dado que representaba a la mayoría de la población francesa.
Los estados generales se inauguraron el 5 de mayo de 1789. El tercer estado exigió que las deliberaciones se hicieran en común y no por brazos, y que las vo­taciones fueran por cabezas y no por estamentos. Frente al desacuerdo de los privilegiados, el tercer es­tado se proclamó asamblea nacional (16 de junio), a la que se unieron algunos nobles (La Fayette, Mira-beau) y algunos clérigos, como Sieyés.
El 20 de mayo, reunidos en el salón del «Juego de Pelota», los miembros del tercer estado juraron no di­solver la asamblea hasta que se elaborase una cons­titución. De esta forma afirmaban el principio de la soberanía nacional. La Revolución había empezado.

El golpe de estado del general Bonaparte

La precaria situación económica y política de Fran­cia contrastaba con los simultáneos éxitos militares del ejército francés (seis repúblicas hermanas en las fron­teras de Francia formaban su escudo protector). Ante esta situación, Sieyés, miembro del Directorio, con­tactó con un prestigioso general, Napoleón Bonaparte (1769-1821), para que éste asumiera la dirección de un golpe de estado.
El 9 de noviembre de 1799 (18 de Brumario del año VII), Napoleón disolvió el Directorio y constituyó un gobierno provisional que acabaría siendo una dicta­dura militar.
Sin embargo, Napoleón Bonaparte consolidó las conquistas revolucionarias: destrucción de las estruc­turas feudales, estabilización del liberalismo econó­mico e instalación de la burguesía como clase social dominante. Ahora bien, quedaron suprimidos los ideales de democracia política y de igualdad social.

EL IMPERIO NAPOLEÓNICO

Napoleón logró acabar con el desorden interior. En el exterior, obligó a Austria a firmar la Paz de Lu­nerville en 1801. Austria hubo de reconocer como el Rin su frontera con Francia y la hegemonía francesa en Italia.
Con Inglaterra firmó la Paz de Amiens en 1802. La segunda coalición europea había sido vencida.
El prestigio y el poder de Napoleón crecieron y, en 1804, se proclamó emperador de Francia.

La conquista de Europa

En 1805, Inglaterra, Rusia, Austria y Ñapóles crea­ron la tercera coalición contra Francia. Napoleón y su recién creada Grand Armée fueron derrotados en Tra-falgar (1805) por Inglaterra, pero se desquitaron ven­ciendo a las tropas austrorrusas en Ulm y Austerlitz (1805). Austria firmaba la Paz de Presburg (1805).
Una cuarta coalición, formada en 1806 y presidida por Prusia, es también vencida por Napoleón. En 1807, rusos y prusianos firman con Francia la Paz de Tilsit. Y, para doblegar a los ingleses, Napoleón de­creta el bloqueo continental (1807).
Las ambiciones territoriales del emperador le lle­varon a la ocupación de los estados pontificios (1808), a la expulsión de los Braganza de Portugal (1807) y a la instauración en el trono español de José Bonaparte, hermano de Napoleón. Sólo el pueblo español (Gue­rra de la Independencia, 1808-1814), apoyado por In­glaterra, opuso resistencia a Napoleón. Después de la derrota de sus tropas en Bailen (1808), el mismo em­perador hubo de acudir para dirigir directamente las campañas en la península Ibérica.
Austria, animada por la victoria españolarse lanzó de nuevo a la contienda, pero volvió a ser derrotada (Wagram, 1809). El emperador Francisco II, cam­biando de táctica, concedió entonces a Napoleón la mano de su hija María Luisa, con la que se casó en 1810 tras divorciarse de la emperatriz Josefina. En 1810 el imperio napoleónico comprendía casi la mitad de Europa. (Holanda, parte de Alemania, norte y centro de Italia, España, Nápoles, los protectorados de la Confederación helvética y del Rin, y el Gran Du­cado de Varsovia.)
Además contaba con la neutralidad de Dinamarca, Noruega, Austria, Prusia, Suecia y Rusia. Fuera de su órbita, sólo quedaban Inglaterra, Cerdeña, Sicilia y Turquía. La victoria en España, sin embargo, parecía estar cada vez más lejana.

El fin del imperio

En 1812 se inicia el declive del imperio napoleónico. La derrota de Arapiles, en España, y los contactos del zar Alejandro I con Suecia y Turquía obligaron a Na­poleón a emprender una gran empresa que le devol­viera su prestigio: la gran campaña de Rusia.
Las tropas francesas se abrieron paso hasta Moscú, pero la llegada del crudo invierno detuvo en seco los avances del ejército francés a su paso por el río Be-resina. La precipitada retirada fue catastrófica.
Finalmente, los últimos adversarios del emperador: Rusia, Austria, Prusia y Suecia (sexta coalición), le derrotaron en Leipzig (1813).

EDAD MODERNA

RENACIMIENTO Y HUMANISMO:

Renacimiento y Humanismo constituyen el pórtico ¿e entrada a la Edad Moderna.
En un sentido amplio, el Renacimiento significó un cambio en todos los aspectos de la vida de la sociedad europea. Sin embargo, el término «Renacimiento» ".ene otro sentido más restringido que se refiere al as­pecto cultural de los siglos xv y xvi, caracterizado principalmente por el «re-nacer» de la cultura greco­rromana.
El movimiento intelectual de este periodo se conoce como Humanismo, ya que su centro de interés era el hombre.
Renacimiento y Humanismo constituyen el pórtico ¿e entrada a la Edad Moderna.
En un sentido amplio, el Renacimiento significó un cambio en todos los aspectos de la vida de la sociedad europea. Sin embargo, el término «Renacimiento» ".ene otro sentido más restringido que se refiere al as­pecto cultural de los siglos xv y xvi, caracterizado principalmente por el «re-nacer» de la cultura greco­rromana.
El movimiento intelectual de este periodo se conoce como Humanismo, ya que su centro de interés era el hombre.

Los orígenes del Renacimiento

El Renacimiento tuvo su cuna en Italia, donde el "tcuerdo de la antigüedad romana era muy vivo.
A la influencia de lo latino se sumó la de la cultu-"- griega desde que, a partir del siglo xiv, se estable­aron en Italia pensadores bizantinos huidos de los ra reos.
I-ssmo de Rotterdam, autor de el Elogio de la locura y crea-- - de una nueva sensibilidad religiosa, más acorde con los •.. os tiempos.La prosperidad de las ciudades italianas en los siglos "cv y xv originó la aparición de numerosos nobles y "-rgueses que rivalizaron en rodearse de obras de irte, convirtiéndose en mecenas (protectores) de es­critores y artistas. En este sentido, destacaron los Mé-: :;s de Florencia, rica familia de banqueros que go­bernó la ciudad durante generaciones. Tras lo ex­puesto, se comprende perfectamente que el Renaci­miento partiese de Italia.
Pero no sólo en Italia había motivos para el pau­latino cambio de mentalidad que apunta ya en el siglo xv. Los descubrimientos geográficos ampliaron el mundo conocido. Invenciones como la de la imprenta —su artífice fue un orfebre de Maguncia, Gutenberg, que la descubrió hacia 1448—, la de las armas de fuego y otras muchas, aumentaron las posibilidades de los hombres en el campo de la inteligencia y de los sen­tidos, del saber y del arte.

La nueva concepción del hombre

El hombre del Renacimiento aspiraba a gozar am­pliamente de la vida presente y reclamaba la absoluta libertad de la razón para buscar la verdad y el mejor conocimiento del hombre y de la naturaleza. El hom­bre renacentista sintió curiosidad por todo; y a todo aplicó la razón.
Si durante la época medieval la cultura había sido teocéntrica (su centro era Dios) y la teología había ocupado el interés de los intelectuales, en la época re­nacentista el centro de atención es el hombre. De ahí que se hable de cultura antropocéntrica.
Consecuentemente, el individualismo, el afán de gloria y de perfección formal serán características de este periodo. El nuevo ideal de vida lo expresa Bal­tasar de Castiglione en El Cortesano (1528).

El retorno a las fuentes clásicas

Durante el Renacimiento, el mundo clásico greco­rromano se considera digno de admiración. Por el contrario, la cultura medieval es vista como un parén­tesis de oscurantismo y, en consecuencia, se la des­precia.
Se da gran importancia al estudio del griego y del latín para entender cabalmente las obras de los au­tores clásicos; sus escritos se difunden en un afán de reencuentro con la nueva valoración de la inteligencia del hombre y de su amor a la naturaleza. También se valorará el canónico equilibrio entre forma y pensa­miento. La literatura y el arte de la antigüedad clásica grecorromana renacen así con fuerza.

sábado, 20 de junio de 2009

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) ocasionó un gran rompimiento respecto de la etapa anterior. La sociedad, los regímenes políticos, la economía, las ideologías e incluso las costumbres, se modificaron a consecuencia del conflicto. Además, el mapa europeo se vio de nuevo alterado.
Desde 1870, Europa vivía temerosa de la guerra; nunca los estados europeos habían mantenido tan gi­gantescos ejércitos en tiempos de paz como a princi­pios del siglo xx.

Causas de la guerra

La tensión política entre las principales potencias europeas era manifiesta. Francia y Alemania se halla­ban enfrentadas desde que, tras la Guerra franco-pru­siana, Francia había perdido los territorios de Alsacia y Lorena, y la situación se había agravado con la cues­tión colonial en el norte de África. Por otro lado, los intereses económicos habían acrecentado la rivalidad entre Inglaterra y Alemania. Por último, Rusia y Aus­tria competían por los territorios balcánicos.
En este ambiente funcionaba un sistema de alianzas entre los países europeos. Desde 1887, Italia se ha­llaba unida a Alemania y al Imperio Austrohúngaro por la Tripe Alianza. Por su parte, Rusia, Francia e Inglaterra habían unido sus intereses por la Triple En­tente, de 1907.

La cuestión de los Balcanes

El conflicto estallaría en los Balcanes. El Imperio Turco, en descomposición, poseía una franja en los Balcanes desde Constantinopla hasta el Adriático; el resto del territorio era un complicado mosaico de es­tados de diversa entidad política: Grecia, Rumania, Bulgaria, Servia y Bosnia-Herzegovina. Este último estado pertenecía a Turquía pero estaba ocupado y administrado por Austria desde 1878. Perteneciendo al Imperio Austrohúngaro se hallaban los territorios de Croacia y Eslovenia (habitada por los eslavos del sur o yugoslavos). Y Servia era el foco de agitación de todo este conjunto.
Durante 1912 y 1913 hubo dos guerras en los Bal­canes. La primera enfrentó a Servia, Bulgaria y Grecia contra Turquía; la segunda, a Servia, Grecia y Turquía contra Bulgaria.
En estos conflictos, unos países ayudaban a otros según el juego de las alianzas, lo cual podía provocar la chispa bélica en cualquier momento.

El estallido de la guerra

El 28 de junio de 1914 fue asesinado el archiduque Francisco Fernando, heredero al trono austríaco, en Sarajevo, capital de Bosnia, por un miembro del partido secreto panservio Unión o Muerte, de ca rácter nacionalista y que actuaba con el beneplácito de Servia.
El gobierno austríaco, apoyado por Alemania, en vió un ultimátum a Servia para que permitiese que funcionarios austríacos colaboraran en la investigacion de los hechos. Y Servia, apoyada por Rusia, rechazó dicho ultimátum por considerarlo una intromisión er sus asuntos internos. El 28 de julio, Austria-Hungrin declaró la guerra a Servia. Rusia, para ayudar a Servia movilizó a sus tropas hacia las fronteras alemana y austriaca, por lo cual Alemania declaró la guerra a Ru sia, el 1 de agosto de 1914, y a Francia, el 3 de agosto.
Durante los días 3 y 4 de agosto, las tropas alemán invadieron Bélgica, lo que provocó que Inglaterra, aliada de Francia, entrase en la guerra el 4 de agosto
El 6 de agosto Servia declaró formalmente la güerra a Alemania, y Austria-Hungría lo hizo respecto de Rusia; finalmente, el 11-12 de agosto, Francia e In glaterra, por su parte, rompieron las hostilidades con Austria-Hungría.

Países implicados. Bloques y alianzas

En agosto de 1914 se enfrentaban las potencias cen trales (Alemania y Austria-Hungría) a los aliados (Servia, Bélgica, Rusia, Francia e Inglaterra).
Al bloque aliado se sumaron luego Italia (1915) Rumania (1916), Portugal y Grecia (1917).
Las potencias centrales aumentaron su poderío con la incorporación a su causa de Turquía (1914) y Bul garia (1915).
Por consiguiente, sólo permanecerían neutrales Suiza, los países escandinavos, Holanda (donde se re fugiaría el kaiser Guillermo II) y España.
La contienda se extendió más allá de los territorios europeos, pues las colonias respectivas colaboraron con combatientes o sirvieron como teatro secundanrio de las operaciones. Por su parte, Japón halló la oca sión para apropiarse de las bases alemanas en China (Chantung). Por último, en 1917, Estados Unidos de cidió intervenir en la guerra en apoyo de los aliados, lo cual, como veremos, rompería el equilibrio inter nacional de fuerzas.
En varios aspectos, la llamada Gran Guerra tuvo un carácter moderno: propaganda bélica, nuevos mate riales, como gas asfixiante, lanzallamas... Se inicie también en ella la utilización de aviones y submarinos.

Primera etapa del conflicto: la guerra de movimientos

En un primer momento se abrieron en Europa de frentes: el occidental, en Francia, y el oriental, en Ru sia. La estrategia militar alemana se basaba en el Plan Schieffen, que consistía en un rápido ataque, hacia el oeste, contra Francia. Sin embargo, en la batalla me ridional del Marne (6-9 de septiembre de 1914), la contraofensiva francesa, dirigida por el mariscal Joffre (1852-1931), detuvo el avance de las tropas alemanas del general Moltke (1848-1916) sobre París, salvando así la situación.
Los aliados resistieron también una serie de ataques alemanes (octubre-noviembre) contra Calais, Bou-logne y Dunkerque, con los cuales se trataba de im­pedir la llegada del apoyo inglés. Finalmente, el frente quedó estabilizado desde el canal del Yser, en Flan-des, hasta la frontera suiza, a lo largo de unos 800 ki­lómetros.
Simultáneamente, en el frente oriental, las tropas alemanas, dirigidas por el general Hindenburg (1847-1934), vencieron a los rusos de Samsonov en Tannen-berg (26-30 de agosto de 1914). Sin embargo, también al mismo tiempo, el ejército austrohúngaro era derro­tado en Lemberg (agosto-septiembre), teniendo que retirarse de Galitzia, en Polonia.

Segunda etapa: la guerra de posiciones

La guerra, que al principio parecía que iba a ser rá­pida, se mostraba ahora demasiado equilibrada como para permitir prever el desenlace. Los contendientes iban a intentar nuevas técnicas, como el desgaste (ga­ses venenosos, bloqueo económico, submarinos) o la diversión (crear nuevos frentes). A lo largo de 1915-1916, la guerra se estabilizó debido a la construcción de trincheras. En 1916, el alto mando alemán, deci­dido a acabar con el obstáculo de las trincheras fran­cesas, inició (21 de febrero) una ofensiva contra Ver-dun. Durante diez meses, las tropas francesas, al mando del mariscal Pétain (1856-1951), lograron re­sistir. Sin embargo, las pérdidas fueron tan numerosas para ambos contendientes, que la lucha terminó sin vencedores ni vencidos.
En el frente oriental, la ofensiva austroalemana desde el Báltico hasta el San, quedó detenida por la victoria rusa en Tarnopol (septiembre de 1915).
Los nuevos frentes que se habían abierto para rom­per el estancamiento se hallaban en los Dardanelos y el Cáucaso (británicos contra turcos), y en Macedonia (austroalemanes contra rumanos).

La guerra en 1917: la entrada de los Estados Unidos en la contienda y la Revolución Rusa

La guerra aceleró el hundimiento del gobierno za­rista. Tras la abdicación de Nicolás II (15 de marzo de 1917), el gobierno provisional ruso decidió continuar la guerra, pero la toma del poder por parte de los bol­cheviques («revolución de noviembre»), partidarios del fin de la contienda, llevó a la firma unilateral de la paz entre Rusia y Alemania (Tratado de Brest-Li-tovsk, 3 de marzo de 1918). Ambos países reconocían la independencia de Polonia, Ucrania, Finlandia y provincias bálticas. Era una medida impuesta por Ale­mania, que se aseguraba así una especie de cordón de seguridad en su frontera oriental.
Por otra parte, en Estados Unidos era cada vez ma­yor el sentimiento probélico de la población. El pre­sidente Wilson (1856-1924) se decidió a declarar la guerra a Alemania, el 2 de abril de 1917, basándose en los ataques de barcos de guerras alemanes a su ma­rina comercial.
También contribuyó en gran medida a que el con­greso americano accediese a la declaración de guerra el contenido del «telegrama Zimmermann», intercep tado por los servicios de información ingleses. En di cho telegrama, enviado el 19 de enero de 1917 por el ministro de asuntos exteriores alemán, Arthur Zim mermann (1864-1940), al embajador de su país en Mé xico, se apuntaba la posibilidad de una alianza ger manomexicana con el fin de que, si Estados Unidos entraba en guerra, México marchara hacia el norte, prometiéndole la recuperación, en los acuerdos de paz, de Nuevo México, Texas y Arizona.
El ejército de Estados Unidos, que contaba con 130 000 soldados en 1916, movilizó a más de tres mi llones y medio de civiles. A los préstamos anteriores recibidos por los aliados, se sumaron ahora 10 000 mi llones de dólares que éstos invertirían en Estados Uni dos para proveerse de alimentos y pertrechos.
El fin de la guerra

El fin de la guerra

Firmada la paz con Rusia, el general alemán Lu dendorff (1865-1937) decidió ganar tiempo y trasladó sus tropas al frente oriental.
En marzo de 1918 consiguió derrotar a los aliados en Picardía y en mayo llegó hasta el Marne, pero en la segunda batalla del Marne (julio-agosto de 1918) los alemanes fueron detenidos por las tropas aliadas al mando del general Foch (1851-1929).
El ejército alemán se hallaba ya desgastado y sin reservas, por lo que la llegada de los americanos los redujo a la defensiva y los obligó a retroceder. Final­mente, en septiembre de 1918, los generales Hinden-burg y Ludendorff pidieron el armisticio. Por su parte, la pérdida de la guerra supuso para las potencias cen­trales una grave crisis política. En noviembre abdi­caron los emperadores Guillermo II de Alemania y Carlos II de Austria.

La organización de la paz

En enero de 1919, veintisiete naciones iniciaron las conferencias para la paz en París. Wilson ocupó una posición hegemónica junto a los ministros de Ingla­terra (Lloyd George), Francia (Clemenceau) e Italia (Orlando).
Las condiciones se estipularon con los cinco países vencidos mediante cinco tratados por separado cuyos nombres corresponden a barrios parisienses: el de Versalles con Alemania, Saint-Germain con Austria, Neuilly con Bulgaria, Trianon con Hungría y Sévres con Turquía.
A grandes rasgos, puede decirse que Europa se mo­dificó sustancialmente con la formación de nuevos es­tados, la desaparición de los grandes imperios, con­vertidos en repúblicas, y el sacrificio de Alemania, considerada responsable. Los estados que surgían fue­ron: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia. Por su parte, Rumania y Grecia se ampliaron.
En abril de 1919 se creó la Sociedad de Naciones, organismo político internacional para preservar la paz y arbitrar en las posibles disputas. La Sociedad de Na­ciones debía administrar las colonias ex alemanas y su­pervisar los territorios perdidos por Turquía y confia­dos como mandatos a otras naciones: Siria y Líbano, a Francia, y Palestina e Irak, a Gran Bretaña.

LA REVOLUCIÓN RUSA

La derrota sufrida en la guerra contra Japón hizo que aumentase el malestar por la autocracia del zar Nicolás II (1894-1917). Los desórdenes comenzaron en enero de 1905, cuando las tropas abrieron fuego contra una manifestación pacífica en San Petersburgo («domingo sangriento). Durante este periodo de agi­tación, conocido como revolución de 1905, el zar se vio obligado a conceder algunas libertades y a pro­meter una constitución, pero esto fue insuficiente; así que la agitación revolucionaria continuó y los sucesos de 1905 serían sólo una especie de ensayo para la gran revolución de 1917.
La gran figura de la Revolución Rusa fue, sin duda, Vladimir Illich Ulianov (1870-1924), llamado «Lenin». Jefe del partido Bolchevique (mayoría) surgido en
1903 como escisión del partido socialdemócrata ruso. Lenin trazó la estrategia revolucionaria para lograr, por primera vez en la historia, la aplicación práctica de las teorías marxistas. Junto a él colaboraría Lev Davidovich Bronstein (1879-1940), «Trostsky», crea dor del ejército rojo.

La «revolución de febrero»

Causa inmediata de esta revuelta fue la incapacidad del zarismo para hacer frente a los problemas deri vados de la guerra mundial.
Los revolucionarios se dividían en dos grupos prin cipales: los liberales, que esperaban transformar a Ru sia en una república democrática y ganar la guerra contra Alemania, y los bolcheviques y socialrevolu-cionarios, que deseaban una revolución de las estruc­turas económicas y sociales, y se mostraban partida­rios de abandonar la contienda.
La revolución estalló el 18 de marzo (el calendario juliano llevaba trece días de retraso respecto del oc­cidental) en Petrogrado, la antigua San Petersburgo. y las tropas se pasaron al bando de los amotinados. Como el gobierno era incapaz de mantener el orden, los diputados se reunieron en la Duma (parlamento), y, por su parte, obreros, soldados y campesinos se or­ganizaron en consejos populares llamados soviets (como en 1905). La fuerza del movimiento determinó la abdicación del zar Nicolás II y la formación de un gobierno provisional. Este gobierno, dirigido por la burguesía, intentó crear una república parlamentaria y liberal, y convocó elecciones para una asamblea constituyente.Tras el regreso de los jefes bolcheviques exiliados (Lenin, Trostsky, Stalin), se organizó una fuerte cam­paña contra el gobierno provisional, debilitado ya a causa de las desavenencias entre el primer ministro Kerensky (1881-1970) y el comandante en jefe, ge­neral Kornilov (1870-1918), quien intentó dar un golpe de estado en septiembre

La «revolución de octubre»

Trotsky, elegido presidente del comité ejecutivo de los soviets, preparó un golpe de estado de acuerdo con la ideología bolchevique. Lenin era el encargado de dirigir la insurrección. Las consignas bolcheviques fueron seguidas por miles de obreros y campesinos po­bres (mujics).
Los días 6 y 7 de noviembre (25 de octubre), los bolcheviques atacaron el Palacio de Invierno, sede del gobierno, Kerensky y sus ministros huyeron y el Con­greso panruso de los soviets autorizó a los bolchevi­ques a organizar un Consejo del Pueblo presidido por Lenin.
Inmediatamente, el gobierno presidido por Lenin inició una serie de reformas de carácter socialista: su­presión de las grandes propiedades, control obrero en las fábricas, creación de comités agrarios, etc. En julio de 1918 se promulgó una nueva constitución en Moscú, convertida en la capital de Rusia desde marzo del mismo año.

La guerra civil

Contra el ejército rojo organizado por Trotsky se alzó un ejército blanco, contrarrevolucionario, for­mado por oficiales zaristas, cosacos y otros elementos,
con apoyo exterior.
La guerra civil se prolongó casi tres años (1918-1921) y acabó con la victoria de los revolucionarios, cuyas filas estaban dotadas de mejor preparación y mayor cohesión.
En mayo de 1921, Lenin organizó la nueva política económica (NEP), con la cual pretendía implantar un capitalismo de estado que después diera paso al co-munismo. Las tierras fueron declaradas propiedad es­tatal, pero se dejó libertad a los municipios para su utilización. Asimismo, el comercio y las empresas go­zaban de libertad. El resultado fue satisfactorio.

La formación de la URSS

El I Congreso de los soviets, celebrado el 30 de di­ciembre de 1922, decidió por unanimidad la consti-rución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), formada por Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Transcaucasia y las repúblicas del Asia central.
En 1834 se otorgó una nueva constitución que es­tablecía la Unión de Repúblicas como algo fluido: las repúblicas podrían separarse o formar otras nuevas. Administrativamente, dentro de una república sovié­tica federada podían existir, según su extensión o im­portancia, distritos nacionales, regiones autónomas o repúblicas autónomas.
En el marco del estado, la institución distintiva era el soviet (sólo el trabajador tenía derecho al voto). El
sistema electoral era indirecto. El Congreso de Soviets de la Unión era el máximo órgano legislativo. Este or­ganismo elegía a los comisarios del pueblo y a un Co­mité Central ejecutivo.
En 1919, el partido comunista ruso (bolchevique) creó la III Internacional, Komintern, de marcado ca­rácter comunista.
Alemán (1919), que uno de sus miembros, Adolf Hit-ler (1889-1945), convertiría en partido Nacional-So­cialista Obrero Alemán (1921). En 1926, Alemania fue aceptada en la Sociedad de Naciones.
La agitación nacionalista irlandesa seguía siendo un problema fundamental para Inglaterra, por lo que se intentó resolverla mediante la concesión de la auto­nomía al Estado Libre de Irlanda (1921), aunque la zona del nordeste, el Ulster, continuó formando parte de Inglaterra.

EL PERIODO DE ENTREGUERRAS

La posguerra y la reconstrucción de Europa
Acabada la guerra, Europa estaba depauperada. El largo conflicto había provocado terribles pérdidas de­mográficas y cuantiosas destrucciones materiales. Por ::ra parte, la Revolución rusa repercutió en todos los caíses originando una oleada de agitación social, mientras que las deudas de guerra daban lugar a un caos financiero y una fuerte inflación.
Alemania, la máxima perdedora, se vio abocada a zn gran desorden interno. La nueva república otorgó la constitución de Weimar (1919), que establecía una república federal en que se preveía el sufragio uni­versal. La agitación política determinó la aparición de numerosos partidos, entre ellos el Partido Obrero
Al terminar la guerra, Italia se encontraba en una situación económica crítica. El estado se hallaba en­deudado con Estados Unidos e Inglaterra. Paro, ham­bre y huelgas marcan la coyuntura de este periodo.
En esta situación aparece una extraordinaria figura política, Benito Mussolini (1883-1945), que provenía de las filas socialistas. Pero, partidario luego de un ré­gimen fuerte basado en la exaltación nacionalista y el corporativismo (agrupación gremial de todas las pro­fesiones), fundó en 1919 los fascios de combate, milicia antisocialista que atacaba tanto a los liberales como a los socialistas y comunistas. Y en 1921 nació el partido fascista.
En las elecciones de 1921 fueron elegidos treinta y un diputados fascistas. Alentado por este éxito, Mus­solini se preparó para tomar el poder. En octubre de 1922 organizó, con sus fascios, la marcha sobre Roma y exigió al rey Víctor Manuel III, que reinó de 1900 a 1946, la entrega del poder.
Pese a que teóricamente la monarquía y el sistema parlamentario seguían vigentes, Mussolini preparó, mediante una serie de leyes, el estado totalitario, di­rigido por él mismo (Duce) y consolidado a partir de 1925. El fascismo contó con el apoyo de las clases me­dias, dominadas por el miedo y la frustración de aquel periodo, y las subvenciones de banqueros y grandes propietarios que veían en el régimen fascista un medio para oponerse a los avances políticos y organizativos de la clase trabajadora.
Mussolini, con gran publicidad, inició un amplio programa de reconstrucción económica basado prin­cipalmente en las obras públicas que, sin embargo, no consiguió sacar de su atraso secular a las regiones del sur. donde continuó la oleada emigratoria hacia Amé­rica.
Su agresiva política exterior le llevó a invadir Abi-sinia (Etiopía) en octubre de 1935, lo que provocó gra­ves conflictos internacionales. En 1936 pactó con Hit-ler (Eje Roma-Berlín). La política internacional de ambos dictadores originaría un nuevo conflicto inter­nacional.

La depresión de 1929: el crack de Wall Street

El extraordinario desarrollo económico de Estados Unidos había generado entre la población un periodo de optimismo general. Pero era un auge artificial, ali­mentado por una especulación desenfrenada y sin res­paldo real de las empresas.
El 24 de octubre de 1929 («jueves negro») cundió el pánico en la bolsa de Nueva York (Wall Street). El crack de la bolsa fue seguido por quiebras bancarias y

La Marcha sobre Roma

En 1922, Mussolini lanzó su ulti­mátum al gobierno bajo la amenaza de una marcha de los fascistas hacia Roma. Una vez nombrado Mussolini primer ministro (27 de octubre), las escuadras fascistas realizaron una parada militar en Roma.
una espeluznante recesión financiera. La ruina de los pequeños accionistas y los agricultores, la disminución de la producción y el paro se extendieron por el país.
La superproducción había originado grandes stocks que era necesario reducir (crisis cíclicas, propias del sistema capitalista).
La depresión que siguió al crack iba a durar varios años y a extenderse por doquier a través de los inter­cambios internacionales y a causa del peso de la eco­nomía americana en el mundo. Sus consecuencias fue­ron más allá de los aspectos puramente económicos.
En Estados Unidos, el presidente demócrata Roo-sevelt (1958-1919) inició la intervención del estado en la economía (política que se generalizará a partir de ahora) mediante una serie de reformas conocidas como New Deal (Nuevo Trato) y llevadas a cabo entre 1933 y 1939.La revisión del pensamiento económico se convirtió en una necesidad. J. M. Keynes (1883-1946), econo­mista británico, fue el teórico clásico de la crisis.

El nazismo alemán

La crisis económica resultó desastrosa para la ya de­bilitada Alemania.
La población se radicalizó ideológicamente y el par­tido Nacionalsocialista Obrero Alemán (partido nazi) de Hitler vio aumentada su influencia e implantación. Se organizó una milicia armada compuesta de la S.A. (Sección de Asalto) y las S.S. (escuadrones de pro­tección).
En las elecciones de 1932, los nazis consiguieron más de un tercio de los votos. Hitler, que ya había intentado conseguir el poder, aunque sin éxito, me­diante un golpe de estado en 1923, fue nombrado por el presidente Hindenburg, el 30 de enero de 1933, can­ciller de Alemania. En sólo diez meses, Hitler consi­guió transformar radicalmente la estructura política y establecer un sistema totalitario.

Un incendio destruyó el Reichstag (parlamento) en febrero de 1933, y esto fue la excusa para eliminar a sus enemigos, a los que Hitler acusó de haber pro-tocado el incendio.
El 23 de marzo, día de la apertura del parlamento, empezó el III Reich (Tercer Imperio): Hitler obtuvo plenos poderes para gobernar por decreto durante cuatro años. En octubre de 1934 murió el presidente Hindenburg y Hitler empezó a actuar como tal con el titulo de Reichsführer. Rodeándose de hombres como goring (1893-1946), Góbbels (1897-1945) y Himmler (1900-1945), comenzó su dictadura.
La doctrina política del nazismo, expuesta por Hit-ler en su obra Mein Kamnf (Mi lucha, 1924), se basaba
en un nacionalismo exacerbado que derivó en el ra-cismo, al considerar a la raza aria como superior, y,como consecuencia, en el antisemitismo: también Hit-
ler defendía el estado totalitario, con un jefe (Führer)cuya voluntad debía ser obedecida por todo el pueblo.
A partir de 1933 se abrieron campos de concentra-
cion para los presos políticos.
Paralelamente, Alemania se lanzó a la urgente tarea
de recuperarse económicamente. En 1939 logró alcan-zar el segundo puesto en la economía mundial.
La agresiva política internacional de Hitler llevará
al segundo gran enfrentamiento mundial.

la Rusia de Stalin

I. V. D. «Stalin» (1879-1953) fue el sucesor de Le­nin. Con él se abría una nueva etapa política y eco-nómica en la Unión Soviética.
Stalin consiguió eliminar cualquier tipo de oposi-cion: aun los principales líderes del periodo revolucio-nario, como Trostsky o Zinoviev, fueron excluidos del partido. Zinoviev y otros políticos fueron incluso eje-cutados. Se puede decir que, de esta manera, Stalin se convirtió en el dictador absoluto del país.
Su política económica tendía al desarrollo industrial bajo el absoluto control del estado. Mediante la ela­boración de planes quinquenales (1928, 1933, 1938), la URSS se transformó en un estado industrial mo-derno. La agricultura se colectivizó, creándose para ello los koljoses (cooperativas colectivas) y los sovjoses granjas socializadas propiedad del estado).
En 1936 se promulgó una nueva constitución que introdujo algunas libertades, aunque el régimen de purgas las hacía a menudo impracticables. Entre las reformas constitucionales, cabe destacar el sufragio universal.
El Soviet Supremo (parlamento), formado por el soviet de la Unión (elegido directamente) y el Soviet de las Nacionalidades o (cámara alta, representante de as diferentes repúblicas), debía elegir al Consejo de comisarios del Pueblo y al Presidium (representación permanente de las cámaras).
Pero, junto a este complicado engranaje, se encon-traba el partido comunista, cuya burocratización in-terna propició la aparición de una casta política ce­trada en sí misma, y el único permitido y cuyos más altos representantes eran también los mandatarios en
el gobierno.

LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA Y LA GUERRA CIVIL

El fin de la guerra mundial puso término al pseu-dodesarrollo económico que, dada su situación de neutralidad, se había vivido en España.
De nuevo el paro y la miseria hicieron su aparición y la inquietud social fue en aumento. En Barcelona, el sindicato CNT (Confederación Nacional de Tra­bajadores), de tendencia anarquista y que era mayo-ritario en dicha ciudad, preconizó la lucha directa con­tra los patronos. Estos, por su parte, se organizaron contra el pistolerismo que se había adueñado de la ciu­dad. Ante esta situación, el capitán general de Cata­luña, Miguel Primo de Rivera (1870-1930), reclamó el poder al rey Alfonso XIII. Se iniciaba así un periodo de dictadura militar que, desde el 12 de noviembre de 1923, duraría hasta enero de 1930, cuando el rey se decidió a restaurar el parlamentarismo.
Por su parte, los socialistas, republicanos y nacio­nalistas catalanes formaron un frente de carácter anti­monárquico por el Pacto de San Sebastián, en agosto de 1930.

La república de izquierdas

Convocadas las elecciones municipales en abril de 1931. se proclamó el triunfo de la coalición republi-canosocialista en las grandes ciudades. El rey optó por abandonar el país. El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República española.
Durante dos años, la república de izquierdas (1931-1933). cuyo gobierno presidía al republicano Manuel Azaña (1880-1940), se enfrentó con los problemas he­redados de la época anterior. La laicización del estado agravó el antagonismo entre izquierdas y derechas. El gobierno se veía atacado por la derecha (intento de golpe de estado de Sanjurjo, 1932) y por la izquierda, descontenta por la timidez de la esperada reforma agraria, principalmente. Por otra parte, en Cataluña se restauró su sistema de autogobierno, la Generalitat, cuya presidencia asumieron Maciá (1859-1933) y, a su muerte. Companys (1883-1940), y en 1932 se aprobó el estatuto catalán.

La república de derechas: el «bienio negro»

Tras dimitir el gobierno, las nuevas elecciones (no­viembre de 1933) dieron el triunfo al centro-derecha. Asumió la presidencia Leroux, jefe del partido Ra­dical, que decidió gobernar con la CEDA (Confede­ración Española de Derechas Autónomas).
El gobierno, de carácter derechista, suprimió el es­tatuto de Cataluña y paralizó la ya de por sí insufi­ciente reforma agraria.
Ante la poca solidez de su gobierno, el presidente de la república, Niceto Alcalá-Zamora (1877-1949). decidió convocar nuevas elecciones.

El Frente Popular

Desde finales de 1935 se había ido formando una coalición electoral de partidos de izquierda. Ésta ob­tuvo el triunfo de las elecciones de febrero de 1936 y de nuevo Azaña ocupó la presidencia del gobierno. La Generalitat volvió a asumir sus plenas funciones. Pero la situación, cada vez más inestable, y la desunión de la izquierda iban dando más ascendiente a las dere­chas. Mientras aparecía Falange Española (octubre de 1933), fundada por José Antonio Primo de Rivera (1903-1936), fuerza de choque de las derechas, se iba gestando el golpe de estado militar.

La sublevación militar

En marzo de 1936, la UME (Unión Militar Espa­ñola) ya había trazado el plan del alzamiento. El ge­neral Mola fue el encargado de su coordinación. Ca-banellas, en Zaragoza, Queipo de Llano, en Sevilla, Goded, en Mallorca, y Franco, en África, eran los ge­nerales comprometidos con el levantamiento militar.
El asesinato del líder monárquico Calvo Sotelo, el 13 de julio, precipitó los acontecimientos. El día 17 se inició la sublevación en Melilla, el 18 se propagó por todo Marruecos y a lo largo del 19 invadía el país. El día 20 murió el general Sanjurgo, a quien se había en­cargado encabezar el golpe de estado. Su misión sería tomada por el joven general Franco (1892-1975).
En tres días, España quedó dividida en dos zonas. En líneas generales, la zona oriental del país y el norte, incluyendo las grandes ciudades y las princi­pales áreas industriales, seguían fieles a la república.

La «no intervención» y la intervención extranjera en la guerra española

Pese a que en Londres, en agosto de 1936, un co­mité internacional decidió la «no intervención» en la guerra civil española, las posturas que en España se enfrentaban no eran sino un reflejo de la situación eu­ropea. Alemania, Italia y Portugal hicieron caso omiso de la decisión internacional y participaron amplia­mente en la contienda, lo que sin duda influyó en la victoria hacia el bando de los sublevados.
Por su parte, la intervención de la URSS en apoyo de la república fue también importante, aunque, sin duda, mucho menor. Cabe decir que la república recibió asimismo la ayuda de los voluntarios de las bri-gadas internacionales, de tendencia comunista, cuya ayuda sería más moral que práctica.

El desarrollo de la guerra

Ya en 1936, las tropas nacionales iniciaron sin éxito el ataque a Madrid, que resistiría hasta el final de la guerra.
A lo largo de 1937, las fuerzas del llamado «movi­miento nacional» se apoderaron de parte de Andalu­cía y de la zona cantábrica. En 1938, tras hundir el frente republicano en Aragón (batalla del Ebro), al­canzaron el Mediterráneo y se apoderaron de gran parte de Cataluña. La toma de Barcelona, en enero de 1939, decidió el fin de la guerra, que acaecería ofi­cialmente el 1 de abril, al llegar las tropas franquistas a la frontera con Francia.
Se iniciaba ahora una larga etapa de dictadura que duraría hasta la muerte del general Franco, el 20 de noviembre de 1975.
España evolucionó entonces hacia la democracia, restaurando la monarquía en la figura de Juan Carlos ce Borbón, nieto de Alfonso XIII.

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

En los años treinta del siglo xx, ni Alemania, ni Ita-lia, ni Japón, ni la URSS estaban satisfechas con las condiciones impuestas por la Conferencia de Paz de París de 1919. Estos países iniciaron una política expansionistas y de desquite sin respetar dichos acuerdos.
Por su parte, el temor a una nueva guerra y los con­victos internos, provocados o aumentados por la de­gresión económica de 1929, frenaron a las democra­cias, que optaron por una política de apaciguamiento cuyo máximo representante fue Neville Chamberlain 1869-1940), primer ministro inglés desde 1937.

El avance de la agresión nazi y fascista

Hitler, aprovechándose de la coyuntura internacio­nal, llevó adelante su plan de crear la Gran Alemania.
En 1933, ya en el poder, retiró a Alemania de la Sociedad de Naciones. En 1934 firmó un tratado de no agresión con Polonia, antigua aliada de Francia. En 1936, desestimando las cláusulas del Tratado de Ver-salles, ocupó Renania, que se consideraba zona des­militarizada.
En marzo de 1938, fuerzas alemanas entraron en Austria, donde el partido nazi era bastante numeroso, y se declaró el Anschluss (unión de Austria y Ale­mania). En septiembre de 1938. Hitler se anexionó los Sudetes, territorios checoslovacos donde la población alemana era mayoritaria.
Y, frente a la pasividad de Europa, Hitler prosiguió su política de anexiones. Con la ayuda de Polonia y Hungría, invadió a Checoslovaquia.
A su vez, Italia atacó Abisinia (Etiopía) en 1935 y ocupó Albania en 1939; y Japón invadió Manchuria en 1931.
Los pactos se habían ido estrechando a lo largo de 1939: en mayo, Alemania e Italia firmaron el Pacto de acero, y en agosto, Alemania y Rusia firmaron el Pacto de no agresión.
Sintiéndose, pues, seguras respecto a Rusia, el 1 de septiembre de 1939, las tropas alemanas invadieron Polonia. Como respuesta, Francia e Inglaterra decla­raron la guerra a Alemania el 3 de septiembre. La Se­gunda Guerra Mundial había comenzado.

La Europa nazi en 1939-1940: el Nuevo Orden

Ocupada Polonia, Hitler lanzó a sus ejércitos (con­taba con más de un millón de hombres, divisiones aco­razadas y la potencia aérea de la Luftwaffe) sobre Di­namarca y Noruega en abril de 1940.
Vencidas éstas, atacó Holanda, Bélgica, Luxem-burgo y, finalmente, Francia, a la que venció en Dun­kerque (mayo de 1940). Poco a poco, los alemanes se adueñaron de casi toda Francia: París el 13 de junio y Verdun el 15 de junio. Sólo el sur quedó libre de la ocupación. Allí se estableció el gobierno de Vichy, presidido por el mariscal Pétain (1856-1951), que inauguró un régimen autoritario y colaboracionista. Algunos franceses huyeron a Inglaterra y organizaron el movimiento de la Francia Libre, dirigido por el ge­neral Charles de Gaulle (1890-1970).
Hitler había conseguido su objetivo en Occidente: apoderarse de la costa Atlántica para, desde ella, lan­zarse contra Inglaterra y, derrotada ésta, proseguir su expansión por Oriente.
Los alemanes, que controlaban ya casi toda Europa, organizaron un nuevo sistema, el Nuevo Orden, mientras planificaban la explotación y coordinación de los recursos disponibles. Millones de prisioneros fueron reclutados. Estos prisioneros de guerra, junto con la población civil, fueron destinados a realizar trabajos forzados en las industrias de guerra alemanas. Los campos de concentración se convertían en centros de exterminio masivo, con cámaras de gas y hornos cre­matorios, en Maidanek, Treblinka, Dachau, Ausch-witz y otros. En ellos murieron casi seis millones de judíos, pero también fueron asesinados europeos de otras nacionalidades. Así, el Nuevo Orden consistía en germanizar Europa, en someterla al dominio de la superior raza aria, según el pensamiento de Hitler.

La batalla de Inglaterra

En Inglaterra, Winston Churchill (1874-1965), que había sustituido a Chamberlain en mayo de 1940, apeló a la democracia americana mientras preconi­zaba, al parlamento y al pueblo británico, «sangre, es­fuerzo, sudor y lágrimas».
Inglaterra fue bombardeada numerosas veces (ve­rano y otoño de 1940).

La invasión nazi de Rusia: el frente ruso en 1941-1942

En 1940, Hitler se dispuso a actuar en Oriente; atacó y conquistó Yugoslavia y Grecia (abril de 1941) y se preparó para el asalto a la inmensa URSS.
El 22 de junio de 1941, Alemania, apoyada por Ita­lia y Finlandia, declaró la guerra a la URSS. Avan­zando rápidamente con tres millones de hombres, llegó hasta el mar Negro por el sur. Pero en octubre de 1941, cuando estaba decidido a atacar Moscú, fue asediado por divisiones siberianas que, dirigidas por Zukov, le hicieron retroceder.
A partir de aquí, los alemanes van perdiendo fuer­zas y, en febrero de 1943, el general Von Paulus, al frente del VI Ejército alemán, es derrotado y captu­rado en Stalingrado. Mientras, en el norte, cerca del Dniéper, lo son las tropas de Von Manstein. Hitler había fracasado rotundamente en Rusia.

La guerra fuera de Europa. El norte de África. El ataque a Pearl Harbour

Las campañas del desierto habían comenzado en septiembre de 1940. El Eje, en su avance por el norte de África, se había apoderado de Túnez, Libia, Egipto, Marruecos y algún otro punto aislado.
A comienzos de 1941, los ingleses lograron expulsar a los italianos de Egipto y penetraron en Libia. Poco después invadieron Etiopía, acabando así con el im­perio italiano del África oriental.
Sin embargo, una fuerza de élite alemana dirigida por el general Rommel (1891-1944), el «Zorro del De­sierto», atacó de nuevo Libia en la primavera de 1941. Ataques y contraataques se sucedieron entre ambos bandos hasta que, en 1942, los ingleses lograron es­tablecerse en El Alamein (Alejandría).
Mientras, los japoneses, deseosos de hacer realidad sus sueños de expansión, habían ocupado Birmania, Sumatra, Java, Filipinas, Nueva Guinea e Indochina. Ante la eventualidad de un ataque por parte de Es­tados Unidos, decidieron tomar la iniciativa y, en di­ciembre de 1941, atacaron por sorpresa la base ame­ricana de Pearl Harbour, lo que desencadenó la in­tervención de Estados Unidos en la contienda.

El cambio del equilibrio en 1942-1943

En enero de 1942, veintiséis naciones, incluidas las tres grandes potencias, Inglaterra, Estados Unidos y la URSS, se alineaban contra el Eje en una liga a la que el presidente americano Roosevelt dio el nombre de Naciones Unidas. Estados Unidos e Inglaterra unieron sus fuerzas en una organización llamada Jefes de Estado Mayor Combinados. Alemania era el prin­cipal enemigo, pero en el Pacífico también se aunaron los esfuerzos: el general americano Douglas Mac-Arthur (1880-1964) y el almirante Chester Nimitz (1885-1966) asumieron el mando en aquel océano.
A finales de 1942, comenzó a cambiar el equilibrio de la guerra. Ya en primavera las tropas estadouni­denses, dirigidas por el general Eisenhower (1890-1964), habían desembarcado en el norte de África, conquistando Marruecos, Argelia y Túnez. Dichas conquistas coincidieron con la derrota de Rommel a manos de los ingleses de Montgomery (1887-1976) en El Alamein, en otoño de 1942, por lo que quedaba abierto el camino hacia Trípoli y el mar. Después de la victoria de Stalingrado, los rusos si­guieron manteniéndose a la ofensiva hasta el final de
la guerra.
Tras la campaña de Sicilia (verano de 1943) cayó el régimen de Mussolini (que sería ajusticiado en abril de 9145), e Italia pasó a luchar en el bando aliado.

La gran ofensiva aliada: Europa y el Pacífico en 1944-1945

El 6 de junio de 1944, el «día D», comenzó la in-vasión de Europa con el desembarco en Normandía de una combinación de fuerzas, al mando de Eisenhower, que avanzó rápidamente. Se liberaron París y Roma
se conquistaron Grecia, Hungría y Checoslovaquia. Poco a poco, los alemanes se fueron replegando, y su ofensiva lanzada en las Ardenas (diciembre de 1944) fué un fracaso rotundo. Las ciudades alemanas fueron bombardeadas y el 2 de mayo de 1945 cayó Berlín.
Los japoneses, que se empeñaban en resistir pese a las espectaculares derrotas del golfo de Leyte (octubre de 1944) y de Okinawa (abril de 1945), fueron destro­zados con el lanzamiento, sobre las ciudades de Hi-roshima y Nagasaki (agosto de 1945), de una poderosa arma recién descubierta: la bomba atómica. Japón pi-dió la rendición inmediatamente.
A su vez, Rusia llegaba hasta Berlín, desde -el este, conquistando todo el territorio a su paso.